Adam McKay es un a veces sí, a veces no. Ahora, con esta serie, creo genuinamente que su magia se presenta muchísimo más cuando adapta historias reales.
¿Qué puedo decir de esta serie? Buenísima. He visto otras series este año bastante buenas pero ninguna tan completa como esta. La diferencia está en el mega riesgo que se tomaron al abarcar tantas subtramas, tantos elementos en esta historia y sentir un increíble balanceo en el desarrollo de cada una de ellas a lo largo de todo el guión. El estilo sarcástico y frenético de McKay está más que presente, al igual que los constantes rompimientos de la 4ta pared donde los personajes explican alguna que otra cosilla relevante.
Las actuaciones, todas impecables, realmente me impresiona lo reales y tangibles que se sienten estas personas aunque mucha parte del mérito la tiene tmb el guión, que se la fleta con el cuidado que les tiene y el manejo de sus diálogos (que por cierto, son buenísimos y siempre sabe dónde colocarlos).
Amé que a pesar de las muchas diferentes subtramas, todo siempre y siempre gira alrededor del éxito del equipo, ya sea el ver el background de Kareem, o el tipo drogadicto, todas esas cosas se cuentan porque eventualmente afectarán o tendrán un peso en el desempeño del equipo en este torneo.
Es una mirada al básquetbol con unos lentes de show business, donde no se aprecia precisamente el juego, sino absolutamente todo lo que hay detrás de los partidos: las ambiciones compartidas, los fracasos personales, los sueños, deseos y convicciones que Jerry Buss puso en cada riesgo tomado en los Lakers para cambiar la industria del básquetbol y volverla un espectáculo y despilfarrar dinero a lo bestia.